sábado, 31 de diciembre de 2011

Autoría de esta frase

Desde el momento en que cogí su libro me caí al suelo rodando de risa. Algún día espero leerlo.

miércoles, 28 de diciembre de 2011

Cervantes era gallego

César Brandariz revela que las obras del genio contienen numerosas alusiones a costumbres típicamente gallegas El madrileño César Brandariz lleva décadas a Miguel de Cervantes. Autor de "Reconstruyendo a Cervantes" y "Cervantes decodificado", publica ahora " "El hombre que hablaba difícil. ¿Quién era realmente Cervantes?"

Miguel de Cervantes Saavedra no nació en Alcalá de Henares, sino en el lugar de Cervantes, en Sanabria, comarca limítrofe con Galicia, León y Portugal, que "El Quijote" –al que Brandariz prefiere referirse con su título original, "El Quixote"–, estudió en el colegio de los jesuitas de Monterrei y que el origen remoto del apellido Cervantes es Lugo. Así lo documenta el investigador cervantino César Brandariz en su último libro, "El hombre que hablaba difícil. ¿Quién era realmente Cervantes?", de la editorial gallega Ézaro Ediciones.

En el siglo XVI, León no existía como concepto y Sanabria formaba parte de los dominios del conde-duque de Benavente, que se consideraba a sí mismo un noble gallego. A su territorio pertenecía también Viana do Bolo. Sanabria participaba de todo un poco: del dialecto astur-leonés, y del gallego y el portugués, y en este ambiente se cría Cervantes. El origen remoto de su familia es Cervantes, en Lugo. Sus antepasados presumiblemente fueron tratantes que pasaron a Castilla y que se establecieron en Cervantes, en Sanabria, y en Alcalá de Henares.

Un texto escrito por el propio Cervantes del colegio de los jesuitas de Monterrei que se conserva en la Real Academia de la Historia de Madrid, cuenta que está sentado en lo alto de una peña en Monterrei y que ve como los portugueses vacían Chaves en peregrinación hacia la ermita de los Remedios. Cervantes muere en 1616, y un siglo y cuarto después no se sabe quién ni de dónde es; hasta el punto de que el primer ministro inglés quiere hacer un regalo a la reina Carolina de Inglaterra y manda traducir "El Quixote", y se encuentra con que no tiene información de su autor. Al parecer otro gallego, el benedictino Fray Martín Sarmiento, dirá en "Topografía e Historia general de Argel", que entre los cautivos está Miguel de Cervantes, hidalgo principal de Alcalá, un error, porque Cervantes ni siquiera tenía tratamiento de don.

Cervantes narra costumbres inequívocamente gallegas, como la farrapada y la danza de las espadas en "Pedro Urdemales", la cascabelada, la bica, la Santa Compaña, y supersticiones gallegas, en "Persiles y Segismunda"; la licantropía, y las ánimas, en el propio "Quixote". Además no conocía muy bien La Mancha, donde no hay concejos ni lugares –entidades de población típicas de Galicia–, ni castaños, ni gaitas, ni se comía trucha ni se usaban zuecos. Tampoco se araba ya con bueyes, ni se empleaban interjecciones como "¡tarde piache!". Los molinos de viento existían en el noroeste español dos siglos antes que en La Mancha: Juan Vidal hablaba en 1525 de los molinos cerca de la Torre de Hércules; Catoira tenía molinos, Ourense, Benavente... En las primeras ediciones de sus obras hay cantidad de vocablos sanabreses, gallegos y portugueses.

domingo, 25 de diciembre de 2011

El inicio de un clásico

El inicio semanal. ¿A que libro pertenece?

Soy un enfermo. Soy un malvado. Soy un hombre desagradable. Creo que padezco del hígado. Pero no sé absolutamente nada de mi enfermedad. Ni siquiera puedo decir con certeza dónde me duele.
Ni me cuido ni me he cuidado nunca, pese a la consideración que me inspiran la medicina y los médicos. Además, soy extremadamente supersticioso... lo suficiente para sentir respeto por la medicina. (Soy un hombre instruido. Podría, pues, no ser supersticioso. Pero lo soy.)  Si no me cuido, es, evidentemente, por pura maldad. Ustedes seguramente no lo comprenderán; yo sí que lo comprendo.

sábado, 24 de diciembre de 2011

viernes, 23 de diciembre de 2011

El verdadero dolor

No resulta fácil para nadie asimilar el hecho de que más allá de ese negro mar de pesadilla preñado de miedos e inseguridades que se alberga en cada subconsciente, existe una abrupta realidad con tendencia a permanecer velada hasta que decide formar parte activa en nuestra existencia; y entonces, y sólo entonces, comienza a dar cuenta de nosotros el verdadero dolor, un dolor que únicamente puede compartir nombre con el que antaño conocimos; demasiado real, demasiado terrible para ser concebido por el alma humana. Las pesadillas, después de todo, no son más que sueños ingratos en los que su efímero padecer apenas es proporcional al consuelo liberador que trae consigo el despertar.

Ahora sé que cuando dicho dolor es producido por una verdad inamovible, puede llegar a perdurar tanto como aquel que está destinado a sufrirlo.

miércoles, 21 de diciembre de 2011

No se qué pasa con las que hacen mesas

Bueno, al menos para muchos si nos dicen que alguien es mesera, pensaríamos en carpinteras.
Pero realmente en muchos países del otro lado del charco se refiere a Camareras de café o restaurante.
Lo que no sé es lo que quieren de ellas.

martes, 20 de diciembre de 2011

Embriaguez

Ingiero amargos venenos que distorsionan mi realidad,
los cuales, solo a veces, consiguen sacar a la luz
lo bueno que pudiera haber en mí


lunes, 19 de diciembre de 2011

Crueldad es...

Crueldad es cuando con risas acrecientas el brotar de lágrimas que en mi necesidad de consuelo creí acallarías. La misma necesidad que me llevó a vencer la vergüenza que me impedía confiar en ti para enseñarte la herida de la que ahora te burlas.

¿Cómo pueden ser mis lágrimas el precio de tu alegría?


domingo, 18 de diciembre de 2011

El inicio de un clásico

Este es uno facilillo, para ver si la gente se anima:

Este nuevo estado en que Dios ha puesto a vuestra merced, sujetándola a las leyes del sancto matrimonio, aunque es como camino real, más abierto y menos trabajoso que otros, pero no carece de sus dificultades y malos pasos, y es camino adonde se tropieza también, y se peligra y yerra, y que tiene necesidad de guía como los demás; porque el servir al marido, y el gobernar la familia, y la crianza de los hijos, y la cuenta que juntamente con esto se debe al temor de Dios, y a la guarda y limpieza de la consciencia (todo lo cual pertenece al estado y oficio de la mujer casada), obras son que cada una por si pide mucho cuidado, y que todas ellas juntas no se pueden cumplir sin favor particular del cielo.

viernes, 16 de diciembre de 2011

Incomprensión

No sabía cómo ocurrió, y la verdad es que a estas alturas, y tras lo sufrido, ni siquiera le importaba. Lo único cierto es que desde el desafortunado accidente laboral su existencia había cambiado.

¿Cómo iba a imaginar que se le marginaría por ser distinto, que estaría condenado a vivir solo, a huir de las miradas de miedo y desprecio, sentimientos que con facilidad incitan al hombre a la violencia física?

Incluso sus seres queridos renegaron de él, apartándolo de su vida. Se había convertido en un monstruo, y consciente de ello se condenó al ostracismo.

Su existencia se redujo a matar el hambre como podía, y a huir de maldicientes y agresores; sin que faltara entre los más radicales alguno que intentara acabar con él. Y así se mantuvo durante largo tiempo, hasta que, cansado de ser un proscrito que por sistema despertaba odio y miedo en la gente consiguió una pistola y, en mitad de uno de esos ataques de lucidez, aquel zombi se voló los sesos.


Texto publicado originalmente en el tercer número de la Biblioteca Fosca: Zombis

Publicado recientemente en el Nº 76 de la revista "De Primera Mano" (Ciudad del este - Paraguay).

miércoles, 14 de diciembre de 2011

Españoles intentándolo en inglés

Si la semana pasada colocaba un cartel yankee, pues vamos a tirar piedras contra nosotros. Tampoco es que nuestro control de inglés sea altísimo.

martes, 13 de diciembre de 2011

Genaro


Desde siempre, Genaro Robles pasó buena parte de su tiempo en el monte. Allí recogía la basura de los excursionistas, estropeaba las trampas de los furtivos, y cuando podía, plantaba algún que otro árbol. Un tipo solitario que algunos tacharon de loco.
Hoy, 20 años después, la Fundación Genaro Robles tiene sucursales por todas España. Miles seguimos su ejemplo.
*Micro seleccionado por la consejería de medioambiente para formar parte de las ecoagendas y calendarios del 2011.

domingo, 11 de diciembre de 2011

El inicio de un clásico

A ver cuantos saben de donde es este inicio.

Había una vez un rey y una reina que estaban tan afligidos por no tener hijos, tan afligidos que no hay palabras para expresarlo. Fueron a todas las aguas termales del mundo; votos, peregrinaciones, pequeñas devociones, todo se ensayó sin resultado.

sábado, 10 de diciembre de 2011

Autoría de esta frase

Algunos nacen grandes; otros hacen grandes cosas, y otros se ven aplastados por ellas.

martes, 6 de diciembre de 2011

2046


Bajo la atenta mirada de dos buitres negros que compartían rama en un alcornoque, el anciano recorría el monte con una sonrisa en los labios. Jamás pensó que él y sus habitantes le sobrevivirían, y que llegaría a verlo más hermoso y poblado que nunca. Jamás que, cuando la desforentación empezó a hacerse presente, despertaría la conciencia del mundo.



*Micro seleccionado para la ecoagenda 2011 de la Consejería de Medio Ambiente de la Junta de Andalucía.

lunes, 5 de diciembre de 2011

El nombre del viento

Ficha Técnica
Título: El NOMBRE DEL VIENTO
Autor: PATRICK ROTHFUSS
Editorial:  Plaza y Janés
Páginas: 872
ISBN: 84-9908-247-9
Género: Novela / Fantasía Épica



He pasado muchos años desligada totalmente de la literatura fantástica. Bueno, no, no exactamente. Seguía leyendo, pero nada nuevo. Cuando me apetecía leer algo de ese tema me limitaba a releer lo que tenía por las estanterías. Eso  hizo que no estuviera al tanto de las novedades, salvo para enterarme de si Martin la había palmado ya antes de publicar el siguiente libro de la saga o si de repente nos sorprendía acabando el que llevábamos años esperando.

Hasta el año pasado en que, de forma totalmente fortuita tropecé con gente aficionada a este género de literatura y decidí retomarlo, tenía el tema abandonado. Poco a poco voy poniéndome las pilas y voy descubriendo libros y autores que para mí son nuevos, mientras que para la mayoría de los aficionados al género, sobre todo para aquellos más jóvenes que yo (la inmensa mayoría, por no decir todos), y que dominan el inglés, ya es literatura anticuada.

En este renacimiento de mi afición literaria, herencia de una infancia y una juventud algo extrañas, y viendo todos los comentarios elogiosos de este libro en webs, blogs, foros y demás mentideros del fantástico patrio y ajeno, decidí echar un ojo a esta afamada novela, pensando que me había perdido algo meritorio.
La verdad es que me decepcionó bastante. Creo que me podría llevar a pensar que tienen razón aquellos que dicen que no hay relatos nuevos, que todo está ya contado, que lo que vale es la forma de contarlo y de hacer más o menos creíbles e interesantes los personajes y las situaciones. Podría, si no fuese porque sí  he leído algunas de esas historias que cuentan cosas nuevas.

Y esto es lo que me pasa con este libro. Hubo momentos, muchos, en los que pensaba que ya había lo leído, y otros en los que sabía lo que iba a pasar, que lo veía tan predecible y tan manido, que me daba rabia no ubicarlo en una novela determinada, pero no lo hacía, porque solo pensaba en literatura fantástica. Conocía la historia, perfectamente, y conforme avanzaba se me hacía mas y mas familiar, pero seguía descolocada.

Hasta un tiempo después de haberlo terminado, no pude enfocarlo con otra perspectiva. Fue entonces cuando descubrí con que libros lo asociaba de tal forma que parecían solaparse el uno con los otros hasta formar una sensación de “dejá vu”. Quizá no sea tan parecido, quizá solo sea una asociación relativa, pero la verdad es que cuanto mas pienso en ello, mas elementos de conexión le encuentro con “El médico”, la famosa novela de Noah Gordon, y en un plano distanciado, con “Retorno a Brideshead”, de Evelyn Waugh, y por supuesto con Harry Potter, aunque con esta tiene en común lo mismo que cualquier otra novela ambientada en una universidad anglosajona, aparte de un personaje calcado del bribón Draco Malfoy.

Con la primera,  las semejanzas de la trama son importantes: mientras el joven Kvrothe pasa su infancia con una troupe de titiriteros y su adolescencia como arrapiezo en la ciudad, para acabar pasando su juventud en una universidad donde aparece como alumno aventajado pero paria, Robert Cole pasa su infancia como arrapiezo de Londres y su adolescencia como aprendiz de barbero y titiritero ambulante, lo que le da al instrucción necesaria para, cuando llega a la universidad de sus sueños, ser un alumno aventajado pero paria. Ambos tienen un don que los hace especiales, aunque no se trate del mismo, y ambos maduran y encuentran la amistad y el amor de las mismas maneras. Quizá el hecho de que una transcurra en un periodo medieval concreto de la historia, y la otra esté ambientada en una época medievalista muy similar aún hace que las semejanzas sean mayores.

Respecto a la segunda novela con la que la relaciono, “Retorno a Bridesead”, fue sobre todo el ambiente de la universidad lo que me hizo recordar, más que al libro de Evelyn Waugh, a la extraordinaria serie de la BBC. Puede que alguno la recuerde como la que lanzó al estrellato, a principios de los ochenta, a un joven y fascinante Jeremy Irons. Pero es sobre todo la relación del protagonista con Julia, la hermana del impresionante Sebastian lo que me viene a la mente cuando recuerdo ciertos pasajes de “El nombre del Viento”, que no voy a desvelar aquí, a riesgo de “spoilear” al personal.

Respecto a los personajes, son bastante planos y estereotipados. Si Kvrothe quiere ser cínico y descreído cuando se nos presenta como un cantinero, tiene que practicar mucho para alcanzar a Athos, por ejemplo (el mosquetero de mayor edad de los tres que Dumas hizo famosos), o al  mítico Philip Marlowe. Y cito estos como prototipos antiguos que ya le daba mil vueltas al significado de personaje amargado, irónico, torvo y oscuro cuando los abuelos de estos autores aun no sabían ni por donde se cogía un lápiz. El resto de los personajes son meras comparsas sin personalidad, totalmente olvidables.

Lo único destacable es el estilo narrativo, que no es que sea ninguna maravilla, pero engancha, es de fácil lectura, y hace que entretenga lo suficiente como para ser leído con bastante agrado. Y hoy día ya es de agradecer que sea así ya que es lo único que nos puede aportar una novela que no se esmera nada en la trama ni en los personajes. Es la gran ventaja de este escritor. Ha escrito muy bien una historia ya escrita y para quien le venga de nuevas, puede ser la gran maravilla de la literatura fantástica.

No sé. A mí si me quieren contar caperucita, tendrán que esmerarse mucho más para que después me trague la bella durmiente, que por lo que van comentando por ahí quienes la están leyendo en inglés, tiene toda la  pinta de ser la segunda parte. Esperaré, a ver que dicen los que la leen en castellano, ahora que acaba de salir.

domingo, 4 de diciembre de 2011

El inicio de un clásico

Veamos si dais con este más o menos sencillo:

Era el mejor de los tiempos, era el peor de los tiempos, la edad de la sabiduría, y también de la locura; la época de las creencias y de la incredulidad; la era de la luz y de las tinieblas; la primavera de la esperanza y el invierno de la desesperación.
Todo lo poseíamos, pero no teníamos nada; caminábamos en derechura al cielo y nos extraviábamos
por el camino opuesto. En una palabra, aquella época era tan parecida a la actual, que nuestras
más notables autoridades insisten en que, tanto en lo que se refiere al bien como al mal, sólo es aceptable la comparación en grado superlativo.
En el trono de Inglaterra había un rey de mandíbula muy desarrollada y una reina de cara
corriente; en el trono de Francia había un rey también de gran quijada y una reina de hermoso rostro.
En ambos países era más claro que el cristal para los señores del Estado, que las cosas, en general, estaban aseguradas para siempre. Era el año de Nuestro Señor, mil setecientos setenta y cinco. En período tan favorecido como aquél, habían sido concedidas a Inglaterra las revelaciones espirituales.
Recientemente la señora Southcott había cumplido el vigésimo quinto aniversario de su aparición
sublime en el mundo, que fue anunciada con la antelación debida por un guardia de corps, pronosticando que se hacían preparativos para tragarse a Londres y a Westminster.

miércoles, 30 de noviembre de 2011

martes, 29 de noviembre de 2011

De forma natural

Nada tenía, salvo la satisfacción que le producía su arte; era bueno y lo sabía, y cosechó grandes logros con los que, en soledad o en la pactada compañía de una vida disoluta, seguía alimentando su soberbia. Y así continuó, hasta que cierta mañana, tras una noche de excesos, despertó preso a perpetuidad de las limitaciones de la ceguera.

A los pocos meses estaba viviendo en la calle. Apenas conservó una gubia, con la que se distraía tallando rudimentarias figuras que terminaba por regalar a los curiosos críos que se interesaban en lo que hacía. Fue así como se corrió la voz, y docenas vinieron a pedirle algo. Desde ese día al menos un niño entraba en su casa con el regalo del mendigo ciego que hacía juguetes. Al principio algunos padres se mostraron reticentes, pero al conocerlo perdieron cuidado.

De forma natural, como sucede con lo que no se busca, el que fuera un ebanista con futuro ocupó un lugar en el corazón del pueblo; los ayudaba, y estos a cambio le daban comida o prendas de abrigo. Dicha labor lo acercaba a lo que fue, y con eso y saberse apreciado era feliz.

La lástima se tornó cariño, y llegó a ser parte de las familias, no faltando quien pusiera un plato para él en su mesa. El huérfano se sintió hijo y hermano de muchos, y tío de más de un centenar, cuyos nombres aprendió y distinguía por la voz.

Siempre había buscado la felicidad sin hallarla, y cuando más lejos se creyó de ella, esta lo encontró a él.

Publicado recientemente en el Nº 76 de la revista "De Primera Mano" (Ciudad del este - Paraguay)

lunes, 28 de noviembre de 2011

¿DRAGONES EN LA CIENCIA FICCIÓN? SI, LOS DRAGONEROS DE PERN

Hoy voy a presentaros a una de las grandes damas de la literatura fantástica, pero fantástica en todas sus acepciones, con mayúsculas. Anne MacCaffrey fue una gran escritora que supo conjugar épica y ciencia ficción con tan gran habilidad que hoy, 43 años después de ser la primera mujer en conseguir un premio Hugo, cada una de las corrientes de este género literario se la disputa.

Anne Inez McCaffrey es, junto con Úrsula K Le Guin, y Marion Zimmer Bradley, uno de los nombres femeninos más importantes de la ciencia ficción anglosajona del siglo XX. De padres irlandeses, nació en Cambridge, Massachusetts, el 1 de abril de 1926, donde se graduó cum laude en Lenguas y Literatura Eslavas en 1947. Irlandesa de origen (en un 99%), decía de sí misma: “nací en los comienzos de un mes de abril. Desde entonces hasta que escribí mi primera novela en las clases de latín, no hice nada de particular”.

Escritora principalmente del género de Ciencia Ficción, conjuga este género con la literatura épica, estando muchas veces sus obras catalogadas de literatura juvenil aunque realmente son aptas para todos aquellos que quieran disfrutar de muy buenas historias muy bien escritas. Esto lo atestigua la gran cantidad de premios cosechados a lo largo de sus 50 años de trabajo, desde que publicó por primera vez La nave que cantó, en 1961, una colección de relatos cortos.
Hasta 1967 no publicó Reconstituida, novela de ciencia ficción, que fue seguida en 1968 por El vuelo del dragón, la novela con la que comienza la saga de Pern, y por la que obtuvo el Premio Hugo, siendo la primera mujer en obtener tal galardón. En 1971 se publicó la segunda novela, La búsqueda del dragón y en 1978 la tercera, El dragón blanco, con la que obtuvo el premio Ditmar.
Escribió gran cantidad de relatos y novelas, sola o en compañía de otras grandes escritoras. Hoy quiero comentar la saga que le hizo famosa y por la que recibió el apodo de “Señora de los Dragones” y con la que ganó premios y fama mundial. Desgraciadamente nos dejó hace unos días, el 21 de noviembre pasado. Sirva este pequeño artículo como homenaje a una gran escritora.
LOS DRAGONEROS DE PERN 

Ciruelo Cabral
En la primera novela que escribió de esta saga, El vuelo del dragón, nos encontramos en un mundo imaginario, en una sociedad medieval, en la que durante milenios los magníficos dragones de Pern han luchado fieramente al servicio de la humanidad. Los hombres que los cabalgan constituyen, en el sentido más exacto del término, una raza aparte, cuyos especiales poderes telepáticos, que convierten a jinete y montura en una sola entidad, les permitía combatir a las terribles hebras que periódicamente llovían con mansa ominosidad sobre el planeta.

Pero hace muchas revoluciones que han caído las últimas hebras. El peligro parece haber desaparecido. Los grandes señores de los fuertes han empezado a dejar de pagar los tradicionales diezmos y los dragoneros ya no son considerados más que como una inútil reliquia de tiempos pasados. Los weyrs de los dragones están en plena decadencia.

Ciruelo Cabral
En ese ambiente enrarecido, la autora nos presenta a los dos protagonistas básicos de esta primera novela, Lessa, la indomable heredera del señor del fuerte, ahora conquistado, que se oculta en las cocinas de la que antaño fue la casa solariega de su familia, y a F´lar, jinete del gigantesco dragón bronce Mnementh, que llega al Fuerte de Benden buscando una candidata para ser la nueva dama del dragón dorado que se está incubando en el wheyr, la hembra que perpetuará la especie de los dragones.

A partir de aquí todo se desgrana de una forma dinámica y brillante, con unos personajes sólidos y definidos, con relieve y personalidad, que van evolucionando, madurando y haciéndonos avanzar con gran realismo por un mundo fascinante.

Ciruelo Cabral
Pero no solo son estos dos personajes los que nos cautivan. Todo el elenco de secundarios que acompañan a nuestros protagonistas nos hace disfrutar y se convierten en personas con entidad propia. Y esto se repite a lo largo de toda la saga. En las tres primeras de las cuatro que forman el núcleo de la historia, la ambientación es totalmente épica. Solo al final de la tercera, El dragón blanco empezamos a vislumbrar la ciencia ficción por algún lado, campo en el que se mete de lleno en la cuarta y última, Todos los Weyrs de Pern, quizá la más floja de todas y la más prescindible. Las otras novelas, por lo menos las publicadas en España, que son las que he leído, son todas independientes, y transcurren en el mismo mundo, pero al ser en distintas épocas la temática varía muchísimo. Tenemos desde la más pura ciencia ficción que nos encontramos en El amanecer del dragón hasta la épica simple de Moreta, Dama de dragón (1991), pasando por la novela de aventuras representada en Los renegados de Pern (1989)

Son bastantes más de las citadas las obras que esta autora ambienta en ese planeta que tan bien supo describirnos, el extraño y permanentemente lleno de sorpresas Pern, pero, que yo sepa, solo estas siete se tradujeron al castellano y por lo tanto, son las únicas que pude leer en su momento, publicadas por primera vez en nuestro país de la mano de editorial Acervo y descatalogadas desde hace años. Por suerte para todos los que gustamos de este género y de la buena literatura, Roca Editorial está reeditando esta saga, para hacer posible que tanto aquellos que se quedaron con ganas de leerla en su momento como nuevos lectores que se vean atraídos por esta historia, tengan la posibilidad de conseguir los libros de Pern. De momento solo se han publicado los dos primeros volúmenes. Esperemos que puedan poner a nuestro alcance más obras de esta autora, recientemente desaparecida. 

domingo, 27 de noviembre de 2011

El inicio de un clásico

HUMANA cosa es tener compasión de los afligidos, y aunque a todos conviene sentirla, más
propio es que la sientan aquellos que ya han tenido menester de consuelo y lo han encontrado en otros:
entre los cuales, si hubo alguien de él necesitado o le fue querido o ya de él recibió el contento, me cuento yo. Porque desde mi primera juventud hasta este tiempo habiendo estado sobremanera inflamado por altísimo y noble amor (tal vez, por yo narrarlo, bastante más de lo que parecería conveniente a mi baja condición aunque por los discretos a cuya noticia llegó fuese alabado y reputado en mucho), no menos me fue grandísima fatiga sufrirlo: ciertamente no por crueldad de la mujer amada sino por el excesivo fuego concebido en la mente por el poco dominado apetito, el cual porque con ningún razonable límite me dejaba estar contento, me hacía muchas veces sentir más dolor del que había necesidad.

¿Quien sabe de que libro es este inicio?

miércoles, 23 de noviembre de 2011

Herorez


Como el muchacho de los miércoles anda en Bélgica me han pedido que ponga alguna cosilla.
Y me parece bien publicar cosas cómicas del uso de la lengua.
Seguro que todos entendemos lo que pone. Así que para qué preocuparse de si está bien o mal escrito.

martes, 22 de noviembre de 2011

Para el Papá de Laurita

Saludos, señor. Usted no me conoce, pero yo a usted sí. Me llamo José Luis Suárez Sánchez y tengo seis años. Soy compañero de Laurita en el cole, aunque nos conocemos hace mucho, desde la guarde. Ella y yo siempre fuimos muy amigos, pero desde el día 10 de octubre del 2009 somos novios. Ella no quiere que lo sepa nadie. Dice que tiene que ser un secreto y se enfada mucho conmigo cuando le digo de contarlo. Sí se lo dije a mi mamá, aunque ella no lo sabe, pero porque yo a mi mamá se lo cuento todo; y le pareció muy bien.

Sé que es pronto, pero nos llevamos tan bien que ya hemos decidido casarnos. Todo está hablado. Sólo discutimos por los niños (yo quiero tener cuatro y ella dice que mejor siete). Hablé de eso con mi mamá y me dijo que tendría que estudiar mucho y Laurita también para encontrar buenos trabajos y poder mantenerlos. Dice que la cosa está muy mala.

A veces, al rato de acostarme, escucho hablar a mis papás en el salón y también discuten por eso. Mi mamá quiere tener más niños pero mi papá dice que no se puede, porque él no tiene trabajo. Y dice que es por culpa de la crisis.

A mí estudiar no me gusta, prefiero jugar al futbol y esas cosas, pero quiero que Laurita sea feliz y ella dice que para ser feliz tiene que tener siete hijos.hora estudiamos juntos en el recreo todos los días y nuestras notas mejoraron, aunque no sé si bastante, la verdad. Yo no soy tan listo como Laurita y ella me tiene que ayudar mucho.

El otro día le pregunté a Don Ramiro, nuestro profe, si con mis notas encontraría de mayor un buen trabajo y si podría tener siete hijos. Se rió mucho, aunque no sé por qué, y me dijo que si quería tener siete hijos tendría que estudiar un montón y ser ministro. Así que ahora estudio para ser ministro, aunque no sé qué es eso. Le pregunté a mi mamá y me lo explicó, pero creo que no lo entendí bien...

Al preguntarle me explicó que usted tampoco tenía trabajo, como mi papá, y que por eso tenían que volver al pueblo. Yo le dije que iría a verla todos los días en bici, pero me dijo que está demasiado lejos. Me dijo que era imposible. Al saberlo me puse muy triste y lloré mucho.

Cuando mi mamá me vio llegar a casa llorando se puso muy triste también y me preguntó qué pasaba y yo se lo conté. Ella me dijo que tuvo otros novios antes que mi papá y que también lloró mucho, pero que hoy se alegra. Me dijo que tendría otras novias y que con el tiempo la olvidaría. Pero yo no quiero otras novias, yo quiero a Laurita.

Ayer viernes hablé con Laurita por última vez y me dijo que seguiría siendo mi novia. Pero cuando pienso que no la voy a ver lloro mucho y me da mucho miedo de que en su cole nuevo encuentre un niño que le guste más que yo. Por eso le escribo esta carta.

Por favor, señor. ¿No hay otra solución? ¿De verdad tienen que irse?


* Semifinalista del VI CERTAMEN de Cartas y Poemas de Amor RUMAYQUIYA

domingo, 20 de noviembre de 2011

El Cantar de Sigfrido

La literatura antigua nórdica-islandesa

Para poder hablar de esta leyenda nórdica debemos conocer su origen y la forma en que está escrita. Y como estamos en la sección de poesía es lógico pensar que la vamos a encontrar en verso. Y así es como  encontramos este poema o cantar,  por primera vez, en el S XIII en la Edda poética en Islandia. Este manuscrito de autor anónimo,  La Edda poética o Edda mayor es una colección de poemas escritos en nórdico antiguo preservados inicialmente en el manuscrito medieval islandés conocido como Codex Regius.
Junto con la Edda prosaica de Snorri Sturluson, la Edda poética es la fuente existente más importante sobre mitología germano-escandinava y leyendas heroicas germanas. En ella se recogen en verso tanto La Voluspá o canción de la vidente, donde se narra el Ragnarok, como un compendio de poemas de héroes y sucesos anteriores al año 1000. En todo caso, la literatura antiguo-nórdica que se ha conservado tiene, prácticamente toda ella, este origen islandés, lo cual justifica por otra parte el que los términos de literatura antiguo-nórdica y literatura antiguo-islandesa a menudo se consideren sinónimos.
Este conjunto de literatura antiguo-islandesa puede clasificarse en tres géneros principales:
Las Sagas: narraciones en prosa sobre reyes y héroes. Las más antiguas e interesantes son las islandesas que empiezan a aparecer sobre el S X. Quizá una de las más conocidas sea la Saga de Egil Skalagrimson, de Snorri Sturluson, escrita en el S XIII.
Las Eddas: de origen mucho más antiguo, son comunes a todo el mundo germánico, y por lo tanto se sirve básicamente del mismo esquema versificatorio que también muestra el Beowulf o el Cantar de Híldbrand, el llamado verso aliterado germánico. Se trata de un verso partido en dos mitades o semi-versos que tiene cada uno de ellos dos sílabas fuertemente acentuadas. El número y la posición de las sílabas débiles pueden variar mucho. Los dos semi-versos se hallan siempre vinculados entre si mediante la aliteración de la primera sílaba fuerte del segundo. La poesía éddica presenta también una innovación típica escandinava y es la articulación en estrofas de cuatro versos, y con una pausa sintáctica después del segundo:
Allá esta Sígurd                      manchado de sangre,
El corazón de Fafnir               al fuego él asa;
Haría muy bien                        el que anillos regala
Si él se comiera                       esa carne de vida.
Allí está Regin                        maldades tramando,
va a traicionar                          al que en él confía;
enreda con rabia                      perversas palabras,
proyecta el maligno                 vengar a su hermano
La poesía escáldica: Estaba compuesta por los escaldas, poetas muy cultos, conscientes de su arte y deseosos de alcanzar la fama por ello. Tal fue la conseguida por Bragi el Viejo, que vivió en la primera mitad del S IX, que en las eddas de Snorri aparece divinizado como uno más del panteón nórdico. La perfección de este tipo de versificación en el S IX era tal que nos hace pensar que su origen es muy anterior. Un ejemplo de este virtuosismo con el lenguaje es el dottkvaett, un tipo de estrofa que consta de ocho semi-versos de seis sílabas cada uno tres fuertes y tres débiles, que riman  de forma aliterada y muy compleja, pero con resultados brillantes:
Svidr laetr sóknar nadra                            slidrbraut jöfurr skrída,
Ótt ferr rógs ór réttum                             ramsnákr fetilhamsi;
Linnr kná sverda sennu                             sveita bekks at leita,
Orarpyrr vals at varmi                               Víggjöll sefa stígu.
De la vaina el bravo caudillo                     saca el reptil de la lucha,
Despellejándose pronto del cinto              la sierpe feroz del combate;
A la fuerza de sangre se lanza                   la bicha del choque de hierros,
Al pecho la víbora salta                             de la guerra al cálido arroyo.
Y no solo importaba la rima, sino que las metáforas y comparaciones, llamadas Kenningar, y los sinónimos poéticos utilizados (heiti) debían estar a la altura, siendo algunos de ellas tan rebuscadas y complejas, que, ineludiblemente, nos recuerdan al culteranismo español, pero con más de cinco siglos de adelanto.



El cantar de Sígurd

Este poema ha sido llamado a lo largo de la historia de muchas maneras, pero las más frecuentes es El cantar de  Sígurd (Sigfrido al castellanizarse el nombre) o el cantar de los nibelungos. Así mismo, a sus personajes principales los encontramos bajo muchos nombres, según sean las zonas donde se narran, todos derivados de los originales recogidos en las eddas, y que son los que mantendremos aquí.

Esta antigua historia, según las Eddas, comenzó cuando los tres dioses Odín, Loki y Hónir al pasar junto a un río, vieron a una nutria devorando un salmón. Loki la mató de una certera pedrada para robarle el pescado, pero tuvieron la mala fortuna de que fuera uno de los hijos del gigante Hreidmar, que se había transformado en animal para pescar mejor. Cuando el gigante y sus dos hijos Fafner y Regin atraparon a los dioses, les exigieron como compensación por la vida arrebatada, que cubriesen toda la piel de la nutria con oro.
Odín y Hónir fueron los elegidos para quedar en prenda, mientras Loki viajó al Svartalfaheim. Allí atrapó a Andvari, uno de los enanos del Niflheim, uno de los nibelungos, y le exigió que, en pago por su vida, le entregase todo el tesoro que tuviera guardado en su cueva. El enano se lo entregó a regañadientes, pero cuando el dios le exigió también el anillo que llevaba en la mano, el nibelungo se enfadó y maldijo la joya marcándola para llevar la muerte a todo el que la poseyera.
Tras su regreso, Loki advirtió a los gigantes de la condena que pesaba sobre el anillo, pero estos insistieron en quedárselo, ya que era la cantidad justa que faltaba para cubrir toda la piel con el preciado metal.
Los dioses pagaron el rescate y poco tiempo después empezó a actuar la maldición, pues los hijos del gigante asesinaron a su padre para quedarse con el tesoro.
Tras del parricidio, Regin le pidió a su hermano Fafner la mitad del botín, pero este, comido por la ambición y la avaricia, se negó a dárselo, y lo ocultó en una cueva. Para custodiarlo mejor, Fafner, totalmente obsesionado con el tesoro maldito, se convirtió en dragón, gracias al Yelmo del Espanto propiedad de su padre asesinado, que conseguía cambiar de forma a quien lo llevara puesto.
Regin, temiendo por su vida, pero obsesionado también con las riquezas, se refugió en el cercano reino de Tiod, donde se estableció como herrero. Allí adoptó como aprendiz a Sígurd, el hijo de Sigmund, y allí le enseñó los secretos de la forja de espadas.
Con el paso de los años, Sígurd creció fuerte y valiente y consiguió forjar de nuevo a Gram, la espada rota de su padre. Cuando el joven aprendiz fue capaz de cortar con ella el yunque de un solo tajo, el gigante le habló del oro del dragón y lo incitó para que luchase contra él. El muchacho, ansioso por ganar fama y fortuna, y guiado por el herrero, emprendió la aventura a lomos de su caballo Grane. No tardaron en localizar la guarida del dragón, donde Sígurd lo atacó y de un certero tajo de su espada penetró en las duras escamas de la piel del transformado gigante hasta llegar al enorme corazón de la bestia. Durante la lucha, la sangre le cubrió por completo, salvo un pequeño hueco en la espalda, donde una hoja de tilo se le había quedado pegada, volviéndole así invulnerable a las armas y al fuego.
Tras la muerte del dragón, Regin le contó el origen del tesoro y le confesó que Fafner era su hermano, pero también le dijo que no le exigiría compensación por su muerte, si Sígurd arrancaba el corazón del dragón y se lo asaba para comer mientras él descansaba.
El joven le obedeció, pero cuando puso la enorme víscera sobre las brasas se quemó uno de los dedos, y al llevárselo instintivamente a la boca, impregnado de sangre, comprobó asombrado que entendía el lenguaje de los pájaros. Al escuchar la conversación de dos pardillos situados sobre su cabeza, en una rama, se enteró de que Regin planeaba matarlo para quedarse con el oro. Sígurd interpeló al enano y al ver su traición, ciego de rabia lo mató.
Con el tesoro a lomos de su caballo Grane, el joven héroe emprendió el regreso a casa, pero sin la guía del enano, acabó extraviado en las montañas. Su camino se vio interrumpido por un cerco de llamas que rodeaba la base de una colina. Curioso por  naturaleza, el joven héroe logró atravesar el ígneo muro gracias a la sangre del dragón que había vuelto invulnerable su piel.
En el interior del círculo de fuego, un guerrero dormía sobre un lecho de pieles, con yelmo y cota de mallas. Sígurd le quitó la armadura y comprobó con asombro que se trataba de una bellísima joven. La guerrera, al verse libre del peto encantado, despertó de su mágico sueño y dijo llamarse Brýnhild, y ser una valkiria, hermana del rey Atly.
Sígurd decidió continuar el camino para guardar el tesoro en  el reino de su padre, pero, de camino hacia allí, entró en el palacio del rey Giuki. Allí se quedó durante un invierno y se casó con Gudrun, la hija del rey.
Gúnnar, hermano de Gudrun, había oído hablar de la belleza de la valkiria, que una vez despertada de su sueño por el héroe, permanecía en la montaña rodeada de fuego. La joven había jurado que solo se casaría con el guerrero que cruzase aquellas llamas, convencida de que solo Sígurd lo lograría, como ya lo había hecho antes.
El héroe y el príncipe cabalgaron hacia la montaña, para intentar conquistar a la doncella, pero Gunnar fue incapaz de cruzar el cerco de fuego, pues solo la piel invulnerable de Sígurd podía sobrevivir al terrible calor.
Para conseguir la mano de la valkiria, idearon una treta: Sígur, convertido en Gunnar por las artes mágicas del Yelmo del Espanto, cruzaría el cerco de llamas y así conquistaría a Brynhild, que accedería a la boda con Gunnar, obligada por su juramento. Una vez llevada la treta a cabo, el falso príncipe le entregó a la futura novia el anillo maldito de Andvari,  en prenda de amor hasta que se celebrara la boda en el castillo del rey Giuki. Cuando Sígurd salió del cerco de llamas, antes que Brynhild, se quitó el casco y recuperó de nuevo su aspecto original.
Tiempo después, ya casadas las dos parejas, Brynhild y Gudrun discutieron y la princesa le descubrió a la valkiria la treta con la que su hermano obtuvo su mano, señalándole que el anillo que llevaba en la mano, no era otro que el anillo del nibelungo, propiedad de Sígurd. Bynhild, al sentirse despechada y engañada, incitó con el tesoro  a un ahijado del rey, Gotthorm,  para que asesinase al héroe y se apoderase del oro. Ella, que conocía el punto débil de Sígurd, se lo contó al asesino, y le facilitó el acceso a la cámara para que así, cuando estuviese durmiendo pudiera acabar con su vida. En el momento del crimen, Gudrun despertó, y al ver a su amado muerto, asió la espada Garm con ambas manos, la lanzó contra Gotthorm y lo partió en dos.
Bruynhild, arrepentida por lo sucedido, arrojó el tesoro y el anillo al Rin, y montada sobre Grane y se lanzó a la pira funeraria del héroe, para morir junto a él. El rey Atly, hermano de Brynhild, al conocer la historia, se presentó en el castillo al mando de sus guerreros, y tras matar a los dos hermanos de Gudrun, la tomó por esposa en venganza por el engaño y la muerte sufridos por  su hermana.
La historia continúa en las Eddas, con la venganza de Gudrun y sus descendientes, pero sería alargarla demasiado el seguir narrándola aquí.
Esta es la enrevesada historia que se transmitió, en un principio en forma oral, luego en verso, en las Eddas, y con posterioridad en prosa, en forma de cantares medievales escritos en alemán, ha dado lugar a numerosas historias y relatos en todas las épocas, inspirando a músicos como Wagner, directores de cine como Fritz Lang (1922, una joya del cine mudo) o escritores y lingüistas como los hermanos Grimm. Todos ellos la han reescrito de mil maneras distintas y la han adaptado a sus diversos estilos, siendo una de las mas entrañables La Bella Durmiente, de Disney, película toda ella cuajada de referencias mitológicas. La última versión que podemos ver en las librerías es la recopilación por parte de su hijo, de todo el estudio que J.R.R. Tolkien hizo sobre las Eddas para conocer una de las historias básicas de la literatura germana.

Bibliografía:
Edda mayor. Varios autores. Ed: Alianza Editorial.
Edda menor. Snorri Sturluson. Ed: Alianza editorial
Mitología del Rinh. X. B. Saintine Ed: Edicomunicacion, S.A.
El cantar de los Nibelungos. D.A, Fernández Merino. Ed: Teorema
El Cantar de Sigfrido. Anónimo. Ed:Liding, S.A. Col: Biblioteca Popular de Clásicos

El inicio de un clásico

NOVIO.-(Entrando.) Madre.
MADRE.-¿Qué?
NOVIO.-Me voy.
MADRE.-¿Adónde?
NOVIO.-A la viña. (Va a salir.)
MADRE.-Espera.
NOVIO.-¿Quiere algo?
MADRE.-Hijo, el almuerzo.
NOVIO.-Déjelo. Comeré uvas. Deme la navaja.
MADRE.-¿Para qué?
NOVIO.-(Riendo.) Para cortarlas.
MADRE.-(Entre dientes y buscándola.) La navaja, la navaja... Malditas sean todas y el bribón que
las inventó.


¿Sabéis que conocido libro empieza asi?
Huyendo de autores franceses y rusos.

sábado, 19 de noviembre de 2011

viernes, 18 de noviembre de 2011

El mirador del cielo

Como cada sábado, te espero en el banco donde nos sentamos a merendar desde el día en que nos conocimos. “El mirador del cielo” como terminamos llamándolo.
He traído los dulces que te gustan. ¿Por qué no vienes?
Mientras sigo esperando, ya bien entrada la noche, un hombre de mediana edad se aproxima, mirándome con una extraña expresión de tranquilidad y enfado.


−¿Qué haces aquí? −pregunta como si me conociera.
−Espero a mi señora, quedamos para comer pasteles.


Al oírme sus ojos se llenan de lágrimas. Me cuenta que moriste hace años. Me pide que no vuelva a esperarte.

miércoles, 16 de noviembre de 2011

CONCURSO 25 AÑOS DE EL CORTE INGLÉS EN A CORUÑA

El Corte Inglés, con la colaboración de la Asociación de la Prensa de La Coruña, convoca el Concurso “25 años de El Corte Inglés en A Coruña”, de acuerdo con las siguientes bases:
Podrán participar en el concurso cuantas personas mayores de 18 años lo deseen.

Los participantes deberán seleccionar y presentar una noticia que, a su juicio, sea importante en la historia de la ciudad y que se haya producido entre 1986 y 2011.

Cada concursante le pondrá título a la noticia, la escribirá y la acompañará, si lo considera oportuno, de cualquier soporte informativo (fotografía o infografía, fotos propias, portada de periódico de la época o material audiovisual, etcétera) que le sirva de complemento.

Las noticias podrán abordar cualquier temática (actividad comercial, infraestructuras, puerto, patrimonio histórico y/o artístico, deportes…) siempre que se haya desarrollado entre 1986 y 2011.

Se establecen 3 premios:

1º Premio: Ipad

2º Premio: Ordenador portátil

3º Premio: Notebook

Los trabajos serán remitidos o entregados personalmente en la Asociación de la prensa (C/ Durán Loriga, Nº 10, 4º, 15003 A Coruña) o en los departamentos de Relaciones Externas de El Corte Inglés de Marineda (Carretera Baños de Arteixo s/n -sótano 1) y de El Corte Inglés de Ramón y Cajal (Ramón y Cajal, 57/59)

El plazo de presentación será del 14 de noviembre al 11 de diciembre.

El jurado, designado por El Corte Inglés, estará formado por directivos de la firma comercial y periodistas designados por la Asociación de la Prensa.

A la hora de conceder los premios el jurado valorará:

La importancia y transcendencia de la noticia para la ciudad.

El trabajo periodístico desarrollado por los concursantes.

La aportación documental de la noticia.

La forma de presentación.

domingo, 13 de noviembre de 2011

El inicio de un clásico

De entre las tinieblas del mar, surgió una voz potente y metálica:
—¡Alto los de la canoa o los echo a pique!
Al oír tan amenazadoras palabras, los dos hombres que tripulaban fatigosamente una barquilla apenas visible, soltaron los remos y miraron con inquietud el algodonoso seno del mar. Tenían unos cuarenta años, y sus facciones enérgicas y angulosas aún parecían más hoscas a causa de sus enmarañadas barbas. Llevaban sobre la cabeza sombreros amplios agujereados de balas, cuyas alas parecían rotas a dentelladas; sus camisas de franelas y sus calzones estaban desgarrados, y sus pies desnudos demostraban que habían caminado por lugares fangosos.

Sabeis de donde es esto?

martes, 8 de noviembre de 2011

Los Leones de Al-Rassan, de Guy Gavriel Kay

FICHA TÉCNICA
Título: LOS LEONES DE AL-RASSAN
Autor: GUY GABRIEL KAY
Editorial: LA FACTORIA DE IDEAS
Páginas:477
ISBN: 84-9800-464-9
Género: Novela / Fantasía Épica

Pocas veces en mi vida he cogido una novela con tantas ganas como esta. Esto era debido a la  curiosidad que tenía por ver como había enfocado una especie de adaptación del mito del Cid uno de los autores que más respeto en la literatura fantástica. El libro, con sus casi 500 páginas, prometía dar cumplida satisfacción, y nada más empezar a leerla, cuando me sumergí de lleno en su prosa rica, fluida y evocadora, empecé a relamerme como un gato goloso. Aquello parecía que no me iba a defraudar nada. Todo lo contrario.

Conforme avanzaba, el paisaje se desplegaba ante mí, y casi me parecía estar oliendo los perfumes embriagadores de los jardines de La Alhambra, o el aire seco y dulce de la estepa castellana, con los rastrojos recién segados. Porque Kay, aunque cambie el mapa, y cambie los nombres, sabe pintarnos de tal manera cualquier geografía que hace que cada rincón sea perfectamente reconocible.

Y en esas tierras de Al-Rassan, con una maestría que hace que cada palabra sea una pincelada en un retrato increíblemente vívido, los personajes se mueven solos, cobran vida propia, e interfieren unos con otros con unos diálogos magistrales, que te llegan muy adentro, haciendo que vivas cada sentimiento, cada emoción, y cada pensamiento. En especial los tres protagonistas, uno de cada una de las tres culturas que poblaban la península en aquella época y que el autor es capaz de recrear en un mundo en paralelo con una habilidad realmente increíble. Pero no solo ellos destacan del papel y cobran vida, sino que  cada uno de los seres que pueblan esta novela están vivos, son personas, perfectamente reales y creíbles.

La novela progresa, avanza bien, directa, con una trama argumental bien llevada. Compleja e interesante, da lugar a unas situaciones y unas escenas memorables. Te hace llorar, te hace reír, te emociona, porque Kay es un verdadero maestro a la hora de hacerte sentir en la piel de sus personajes.Vamos avanzando, capítulo a capítulo. La trama se va desarrollando ante nuestros ojos, y se va complicando. Llegamos a la página 400, queda muy poco. Y te plantas. Frenas en seco. Piensas que no puede ser, que es una novela auto conclusiva, o por lo menos así te la han vendido. Pero piensas que en menos de 100 páginas esto no se resuelve. Eres lector avezado y sabes lo que es una novela y una trama argumental. Ni siquiera ha avanzado por el nudo, mucho menos se ha llegado al desenlace. Y las páginas se acaban, cada vez quedan menos. Continúas. Página 440. Hasta ahora has disfrutado de una de las mejores novelas que has leído en tu vida, sea del género que sea, y has pasado por un punto de un dramatismo increíble, que te ha tenido con el corazón en vilo. Se ha solventado de una forma demasiado convencional. Bueno, veremos qué pasa a continuación, como lo soluciona.

Sigues leyendo, y cuando acabas de leer las últimas 35 páginas, porque eso es lo que te queda de la novela te dices: no es posible. No me lo creo. Vuelves a leerlas, alucinando. Y compruebas, con enorme desaliento, como un autor puede destrozar y cargarse una de sus mejores obras en tan poco tiempo. En esas 35 páginas, no hay novela, no hay libro, no hay narración. Solo hay una correlación de hechos sin sentido, contados de mala manera, para dar fin cuanto antes  a una gran obra que había cogido una magnitud quizá no deseada por el autor, pero indudablemente deseada por cualquier lector. Y del epílogo no hablo, casi lloro.


lunes, 7 de noviembre de 2011

Historias


Sentados en torno a una hoguera, el abuelo les habló de cómo en su juventud el fuego arrasaba los montes, y árboles y animales morían; de cómo excursionistas sin miramiento lo llenaban de basura, y el lince y el lobo estuvieron a punto de extinguirse. Al terminar todos rieron, encantados con las historias de terror que inventaba el abuelo.



*Micro incluído en la ecoagenda 2011 de la Consejería de Medio Ambiente de la Junta de Andalucía.

sábado, 5 de noviembre de 2011

Recordatorio: Certamen de Relatos de Ajedrez

Como quedan 10 días para finalizar el plazo de admisión, os recordamos la convocatoria abierta del I Premio de Microrrelatos de Ajedrez.
Ver bases publicadas en este blog
Es curioso que hayan llegado más relatos de Cuba que desde ningún otro sitio.
Os animamos a presentaros y ver pronto vuestra obra publicada en la colección de Libros de la Asociación de Entidades Culturais e Deportivas de Galicia.
Mientras otros andan escribiendo 1600 palabras diarias, alguno de los lectores puede escribir menos de un tercio (entre 1 y 500 palabras) y entregar un máximo de tres relatos por participante.

viernes, 4 de noviembre de 2011

El señor de Lordemanos, de Miguel Ángel Badal

Datos técnicos:
Título original: EL SEÑOR DE LORDEMANOS
Nº de páginas: 294
Autor: Miguel Ángel Badal Salvador
Editorial: De librus tremens
ISBN: 978-84-15074-20-5

Sinopsis del argumento: Año 1050. El territorio de Galicia se agita convulso ante la implacable amenaza que se cierne desde las aguas del norte, anunciando el albor del final de los tiempos. Sentado frente al pupitre en el que trabaja, el obispo Cresconio se debate entre turbadores pensamientos, aterrorizado ante la idea de que los paganos lordemanos puedan saquear toda su diócesis y profanar el santuario sagrado del apóstol Santiago. Condenado por Roma, sobre su cabeza pesa la idea de morir excomulgado y padecer eternamente los horrores del infierno; pero entre sus pensamientos se deslizan las evocaciones de otra época, un tiempo en el que la tierra carecía de rey y en el que él mismo hubo de empuñar la espada.

Hace un mes, como ya os conté en una entrada anterior, fui a Bibliocafé, lugar emblemático de Valencia donde los haya, a una presentación del libro que vengo a comentar. Hacía tiempo que tenía un poco abandonada la novela histórica, pues, tras un atracón de romanos, legiones, centuriones y demás acompañantes, había estado un tanto saturada y  había decidido tomarme un periodo de descanso. Pero como ya empezaba a echarla de menos, me dejé convencer por los dos escritores, presentador y presentado, y me hice con el libro. La verdad es que me apetecía, después de un largo paréntesis, volver al medievo en todas sus vertientes, historia, literatura, cine, música... Siempre voy por épocas.

Nada más salir, casi antes de llegar a casa, empecé a leer el libro. Pero hube de dejarlo unos días aparcado por motivos de trabajo acumulado. Cuando ya llegó el fin de semana y me encontré más libre me sumergí totalmente en su lectura. Han sido tres días arduos, ya que no es una novela para lectores poco experimentados, pero ha valido la pena, y aunque tiene, como la mayoría de las obras, luces y sombras, creo que las primeras son mucho más que las segundas.

Esta novela histórica, exquisitamente documentada y perfectamente escrita consigue, desde los primeros párrafos, sumergirnos totalmente en la Galicia medieval. No es una novela de fácil lectura, pues la ambientación, así como el léxico la hacen un poco costosa para quien no esté acostumbrado a modismos y vocabularios un tanto arcaicos, pero la fluidez del estilo del autor compensa esa dificultad. Para allanarnos aún más el camino, al final del libro hay unos apéndices que nos facilitan mucho la comprensión tanto del momento histórico como del vocabulario utilizado.

El personaje central, el eje en torno al cual gira toda la obra es el obispo Cresconio que nos va narrando en primera persona los sucesos que recuerda mientras escribe la crónica de lo acaecido. Este personaje, bien descrito, y bien retratado, aunque un poco esquemático, deja muy atrás en cuanto a personalidad al resto de los habitantes de aquellas tierras. Incluso el señor de Lordemanos, aquel que da nombre a la novela, se queda plano, casi anecdótico, en comparación. La forma de tratar a los personajes es uno de los puntos más débiles de la obra, ya que, el hecho de darles poco relieve, junto con la narración que alterna la primera persona cuando escribe lo que recuerda el monje, y en tercera persona cuando se narra la trama, nos recuerda más a una crónica que a una novela en sí. Esto, que para aquel que va buscando una novela de acción puede ser un defecto o un lastre, para aquel que disfruta con una buena recreación de un ambiente medieval y de la novelización de un hecho histórico es un punto a su favor.

En torno a este personaje se envuelve una trama que sirve para mostrarnos el tema principal de la novela: que la presencia de lordemanos, de los pueblos del norte en las costas cantábricas era mucho más frecuente de lo que la gente piensa. Pero entorno a esa presencia se teje con maestría un ambiente de miedo, casi de terror, de la gente que vivía en esas tierras, personificada por su obispo. Era miedo a los ataques de los lordemanos, y miedo a las incursiones de los sarracenos, miedo a las guerras intestinas de los barones en una tierra que al carecer de rey, carece de gobierno y de ley. Y además, es miedo al propagado fin del mundo, miedo al fin del milenio anunciado en las escrituras, que se palpa con todas las calamidades que acechan a la gente llana que sobrevive como puede. Y por parte del  obispo es miedo a morir en un momento en el que el amor por su tierra y su honestidad lo han llevado a la excomunión.

Ese ambiente amedrentado, oscuro y terrible es lo que Miguel Ángel sabe transmitirnos con fuerza, sabe hacer que nos sintamos transportados cuando nos acostumbramos al lenguaje y nos metemos en la piel del bueno del obispo. Esto lo consigue gracias a lo que para muchos será el mayor impedimento para disfrutar de esta novela: el lenguaje que utiliza. Este es arcaico sin resultar ininteligible, repleto de modismos y expresiones en desuso, pero que por el contexto se entiende en su mayor parte. En manos de alguien que lo utilizara con menos brillantez y acierto podría ser un punto muy negativo, pero en este caso solo hace que aumentar el valor literario de esta obra.

Otro punto que no acaba de convencerme, sin ser ningún defecto serio ni ningún impedimento para disfrutar de este libro, es el hecho de que, cuando el narrador cuenta la trama «actual» se retrotrae en demasía a los usos y modismos que está utilizando cuando la historia es narrada por el obispo Cresconio, habiendo muy poca diferenciación lingüística entre personaje y narrador, Creo que aquí, diferenciar un poco más el lenguaje, dejando el del obispo con todos sus modismos y arcaísmos y modernizar el del narrador, habría sido darle un punto más de agilidad a la lectura de la novela. A pesar de ello, la narración mantiene su coherencia y los diálogos quedan perfectamente encajados, sin resultar forzados, pero dando poco relieve a los personajes. Es esta una obra en la que las descripciones, controladas en su justa medida, la ambientación tan cuidada, y la documentación tan exhaustiva, priman en contra de una agilidad narrativa de la que adolece.

A pesar de eso, la novela se estructura perfectamente en torno a la vida del monje y a la crónica que está redactando, pero creo que deja un poco de lado el que en principio debería ser el eje central y es el señorío vikingo de Lordemanos, aunque mantiene la tensión de una forma constante y adecuada

Indicada sobre todo para un lector experimentado, que busca encontrarse con la historia a través de la literatura y que ya sabe a lo que va, puede ser considerado un libro un poco arduo por el lector medio que busca una novela de aventuras ambientada en el medievo.

Factores positivos que destacan: Su exquisita documentación y ambientación, y un gran dominio del lenguaje que hace que en cuanto se coja el ritmo se disfrute un montón de una prosa elegante y muy cuidada.
Factores negativos que destacan: la superficialidad de los personajes, que en su mayoría son meros comparsas siendo el obispo el único que destaca un poco más pero no lo suficiente para hacer que el lector sienta empatía con él.

En conclusión, es una novela histórica muy recomendable para los habituales del género, que nos muestra, con una prosa cuidada y muy bien escrita, (cosa muy de agradecer) una época poco explorada y rica en acontecimientos y en vivencias dignas de ser narradas. Yo he disfrutado mucho con ella, y pienso estar muy pendiente de las próximas obras de este autor novel.